Un
joven bastante debilucho de la tribu de Manasés llamado Gedeón, se
encontraba ocupado en recoger trigo y esconderlo de los madianitas,
cuando un ángel del Señor se le apareció bajo un árbol. “El Señor está
contigo guerrero valiente” Le dijo. Gedeón respondió: “Mi Señor, si
Yahvé está con nosotros, ¿por qué nos sucede todo esto?, parece que
Yahvé nos ha abandonado y nos ha puesto en manos de Madián” Pero el
ángel se volvió a él y le respondió: “Ve y con esa fuerza que tú tienes
libra a Israel de los madianitas” Gedeón le dijo: “¿Con qué voy yo a
libertar a Israel?, mi familia es la más débil de la tribu de Manasés y
yo soy el más pequeño de la casa de mi padre” El ángel de Yahvé le
respondió: “Yo estaré contigo y derrotarás a Madián como si fuera un
solo hombre” Pero Gedeón le dijo: “Si he hallado gracia a tus ojos, dame
una señal de que me hablas de parte de Dios y no te vayas de aquí hasta
que yo vuelva con una ofrenda y te la presente”